jueves, 19 de diciembre de 2013

PRINCESA INCA



A los que se quedaron dormidos en el nunca,
a los que sueñan sus verdades y se las niegan,
a los que tienen mucho miedo
y lloran por cualquier cosa
y se ocultan la cara de vergüenza.
A los tímidos,
a los solos, a los raros,
a los que dudan y dudan
y les llaman inmaduros, débiles.
A los que duermen en la fría cama del psiquiátrico,
a las madres que cogen la mano de su hijo ingresado.
Os digo: que no nos vendan verdades, que la verdad no existe.
La Verdad y la Razón son creaciones del ser humano,
para doler, para medir.
Hay que luchar contra el silencio y la ignorancia,
no somos enfermos.
¿Quién tiene la verdad absoluta, la realidad absoluta?
¡Que la muestre, que la enseñe si puede!
¡Es mentira, mentira, no existe!
A los que llevan cicatrices por haberse rajado las venas,
a los que consiguieron no rajárselas.
A los que están paralizados de angustia,
paralizados para ser, amar, soñar.
A los que llaman vagos, idiotas, locos, débiles.
No escuchéis la voz de los que viven sólo para tener.
A los que por ansiedad fuman dos paquetes diarios.
A los que no son sociables, ni aptos, ni lúcidos,
ni extrovertidos, ni empáticos, ni asertivos, ni normales.
A los que nunca superarán un test psicotécnico,
a los que llevan medicación en el bolso y el monedero vacío,
a los que están atados ahora a una cama y no nos oyen.
A los psiquiatras que abrazan a sus pacientes
y pidieron alguna vez consejo al que llamaron esquizofrénico.
A los que tenemos certificado de disminución
y leemos a Lorca y a Nietzsche y lo que haga falta.
A los que no soportaron el túnel y se fueron para siempre,
a los que atravesamos cada día el túnel
agarrados aunque sea a las paredes negras.
A todos los que saben o quieren escucharnos
y no se fían sólo de los manuales, libros, tesis,
estudios y estadísticas.
A los psicólogos que dan besos.
A los que ya hemos transitado por el infierno y el cielo
y no queremos volver más allí.
Y sobre todo,
a todas esas pupilas dilatadas de tanta química
que miran aturdidas y absortas
pero tienen la luz más hermosa.
A todos os digo:
«No existe la locura sino gente que sueña despierta». 

jueves, 12 de diciembre de 2013


Mi paisaje del tiempo es ovalado, es una elipse donde se sitúan las estaciones, y no se muy bien cómo se mueve pues no puede rodar, tal vez soy yo la que me sitúo en uno u otro punto, la que se mueve caminando por su línea, la que avanza o retrocede o permanece. Es complicado permanecer, porque el dibujo cambia cada vez que lo imagino, cada vez que quiero visualizarme en él. Tiene algo de estático y algo de impulso, el otoño es impulso de subida en el ángulo derecho, la primavera es impulso de bajada en el ángulo izquierdo. El invierno y el verano son más quietud, extremos. Siempre voy en el sentido contrario a las agujas del reloj. Un año, y otro, y otro. La imagen es como un calendario de los meses, con sus colores y olores y temperaturas. El tiempo es una abstracción, imaginación mental que nos despista. La luz y la oscuridad. La siembra y la cosecha. Las nieves y el estío. El tiempo también son vientres que crecen, manos que se agrietan, mentes que olvidan o que recuerdan otros “tiempos lejanos”. Hay un tiempo de acciones y un tiempo de pensamientos, hay un tiempo de la memoria y un tiempo de los latidos. El tiempo son las personas, eternidad que aniquilamos inconscientes. La niña que fui dijo “hoy es mañana”, ahora diría, “hoy es yo-tú-nosotros”, y mañana también, y siempre.

domingo, 8 de diciembre de 2013

Dejar de ser humo
volverse
visible,
tangible,
verdadera.
Querer que te quieran es cansado,
y duele, duele mucho,
duele el vientre que se repliega partido,
duelen las manos que se quedan vacías,
duelen los ojos que se aguantan el llanto,
duele la garganta que se traga los nudos,
nudos de palabras, nudos de abrazos,
nudos de esperas infinitas y absurdas.
Querer que te quieran es un esfuerzo
mayor aún que el de quererse uno,
es una imposibilidad que te desgasta,
es un cuento de hadas inconcluso,
es un engaño eterno, un auto-engaño,
es una pesadilla amaneciendo.
Quiero estar sola,
tal vez no,
tal vez sólo quiero
dejar de buscar la aprobación del otro.

Voy a emborracharme de crueldad
hacia mi misma...

jueves, 5 de diciembre de 2013

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Llover, despertar con lluvia en las mejillas,
revisitarte en sueños, conocerte,
vivirte en otras vidas cada noche.
Amar en la vigilia, amar en la memoria,
amarte es un recuerdo ahora presente,
presente en este ahora que construyo
cuando duermo,
cuando te me apareces tan real
que amanezco y es como si muriera,
como si esta luz que ahora me ciega
fuese la máscara,
y sólo en la oscuridad de nuestras noches
pudiera mostrarse mi verdad, mi esperanza.