Calla
deja de inventarte dramas
deja de fingir dolores
no malgastes el flujo
de tu mente
Calla
para ya esa máquina que arde,
deja de respirar, no te perviertas
en ese pozo azul de soledades
Olvida que te pueblan las palabras,
calla ya niña mala,
frena esa lluvia dorada de puñales
decapita tu odiosa fantasía
que no te trae más que ogros rojos
y cuentos con finales muy posibles
Calla y duerme, no, despierta,
despierta del letargo envenenado
que sólo te provoca bilis negra,
aniquila ese lago en el que te hundes
cállate de una vez
y simplemente
vive
te llevaré bajo tierra y te enseñaré cómo aman las raíces de los árboles
martes, 30 de julio de 2013
domingo, 28 de julio de 2013
Princesa Inca
Que hermosa puede ser una mujer semidestruida,
brilla con la verdad decaída de una ciudad antigua y sucia,
sus ojos son callejones, son territorios donde transitar para reconocerse,
que bellos los pechos caídos e inútiles para dar de mamar a la nada o al cielo
que puede tener texturas parecidas/
que hermosa cuando llora con su lágrima azul e infinita,las ideas raras y esféricas,
el ruido de su dolor atrapado en el vientre inhabitado/
la luz se deforma para darle paso a esa muñeca que se desilhacha y toma forma de hembra en batalla de nadie/
mírale,sus ojos se difuminan para celebrar la lluvia y un desencuentro con ella misma, escribe en la noche y marchita la saliva para segregar mariposas o fines inexpresables/
habítala/cómele su origen y las noches/
sémbrale tu semen y tu tiempo para que divida la vida/desnúdala para comerle la sangre porque no le da miedo la herida en carne viva/
al final de su túnel tu victoria ante el desencanto/
que hermosa su belleza absolutamente imperfecta, sus piernas grandes,su blancura
de mármol,su locura precipitada,su mentira.
/con tus manos la tocas y palpas luego como le sueñan los dientes, los días,la vagina,
como se deshace en el camino hacia tu boca/
que hermosa transitada de miedo,no es bella como un maniquí sonriente,no te dará la razón,acabará de desordenarte/
persíguela para soñarte porque quedan pocos puros territorios verdaderos como ella/
no habita este lado del espejo/tú sabes que te amará siempre hasta la muerte
una mujer desmembrada/ y deslizate silencioso porque percibe y le altera cualquier ruido,
que es de aire, que es de vidrio, que es remota/
cómetela a pedazos para digerir el sentido de algo/
esto es la vida ,esto es la batalla del anochecer,esto es algo realmente grande/
que hermosa es una mujer semidestruida como una iglesia abandonada y hueca/
donde parar a conocer el viento que surge en le precipicio/
derrotada,insomne,perdida/
la quemadura que produce no destruye/no es fuego sino
una luz que te hará conocer lo que no conocieron jamás ni tu cuerpo ni tu memoria.
brilla con la verdad decaída de una ciudad antigua y sucia,
sus ojos son callejones, son territorios donde transitar para reconocerse,
que bellos los pechos caídos e inútiles para dar de mamar a la nada o al cielo
que puede tener texturas parecidas/
que hermosa cuando llora con su lágrima azul e infinita,las ideas raras y esféricas,
el ruido de su dolor atrapado en el vientre inhabitado/
la luz se deforma para darle paso a esa muñeca que se desilhacha y toma forma de hembra en batalla de nadie/
mírale,sus ojos se difuminan para celebrar la lluvia y un desencuentro con ella misma, escribe en la noche y marchita la saliva para segregar mariposas o fines inexpresables/
habítala/cómele su origen y las noches/
sémbrale tu semen y tu tiempo para que divida la vida/desnúdala para comerle la sangre porque no le da miedo la herida en carne viva/
al final de su túnel tu victoria ante el desencanto/
que hermosa su belleza absolutamente imperfecta, sus piernas grandes,su blancura
de mármol,su locura precipitada,su mentira.
/con tus manos la tocas y palpas luego como le sueñan los dientes, los días,la vagina,
como se deshace en el camino hacia tu boca/
que hermosa transitada de miedo,no es bella como un maniquí sonriente,no te dará la razón,acabará de desordenarte/
persíguela para soñarte porque quedan pocos puros territorios verdaderos como ella/
no habita este lado del espejo/tú sabes que te amará siempre hasta la muerte
una mujer desmembrada/ y deslizate silencioso porque percibe y le altera cualquier ruido,
que es de aire, que es de vidrio, que es remota/
cómetela a pedazos para digerir el sentido de algo/
esto es la vida ,esto es la batalla del anochecer,esto es algo realmente grande/
que hermosa es una mujer semidestruida como una iglesia abandonada y hueca/
donde parar a conocer el viento que surge en le precipicio/
derrotada,insomne,perdida/
la quemadura que produce no destruye/no es fuego sino
una luz que te hará conocer lo que no conocieron jamás ni tu cuerpo ni tu memoria.
miércoles, 26 de junio de 2013
Eres todos y cada uno de los hombres
que han entrado en mí,
eres el invisible, el que espera
a la vuelta de la esquina,
escondido tras el árbol,
sentado en el autobús,
eres uno y eres todos,
no eres nadie pero vas tomando forma
cuando te sueño, cuando te dejo acercarte
al pequeño paraíso de mi mente,
porque te estoy creando
lentamente
con paciencia
porque no estoy preparada
para conocerte
todavía
pero mientras
tú juegas al escondite como un niño
y me vas dejando pistas en los otros
y yo voy adivinando
cómo quieres conocerme
cómo y cuándo vendrás...
Eres todos y cada uno de ellos
por eso
cuando deje de pensarte
tú dejarás de esconderte
pero es pronto
quiero quererte despacio
quiero tenerte sin miedo.
que han entrado en mí,
eres el invisible, el que espera
a la vuelta de la esquina,
escondido tras el árbol,
sentado en el autobús,
eres uno y eres todos,
no eres nadie pero vas tomando forma
cuando te sueño, cuando te dejo acercarte
al pequeño paraíso de mi mente,
porque te estoy creando
lentamente
con paciencia
porque no estoy preparada
para conocerte
todavía
pero mientras
tú juegas al escondite como un niño
y me vas dejando pistas en los otros
y yo voy adivinando
cómo quieres conocerme
cómo y cuándo vendrás...
Eres todos y cada uno de ellos
por eso
cuando deje de pensarte
tú dejarás de esconderte
pero es pronto
quiero quererte despacio
quiero tenerte sin miedo.
lunes, 17 de junio de 2013
Obsesionada por vivir otras vidas, por ser otros, pasa las horas y los días indagando en lo ajeno,
queriendo adivinar en qué falló, qué fue lo que hizo que a ella no le funcionara esa felicidad que ve retratada en los demás, en sus fotos, en sus escritos, en lo que ella se imagina que tienen de perfecto esos extraños. Obsesionada por demostrarse que cualquier existencia es más original, más real y más interesante que la suya. Y cuando todo pasa, cuando llega el dolor de un tropiezo, entonces vuelve la vista atrás y comprende que su experiencia era la que ahora querría encontrar reflejada en sus indagaciones, que ahora ella misma sería ese objeto de deseo, de felicidad anhelada, que imagina en rostros ajenos. Pero ya es tarde, ahora le toca recomponerse, desesperarse, y volver a querer ser como ellos, para volver a quedarse ciega cuando le esté ocurriendo lo que luego deseará no haber perdido.
queriendo adivinar en qué falló, qué fue lo que hizo que a ella no le funcionara esa felicidad que ve retratada en los demás, en sus fotos, en sus escritos, en lo que ella se imagina que tienen de perfecto esos extraños. Obsesionada por demostrarse que cualquier existencia es más original, más real y más interesante que la suya. Y cuando todo pasa, cuando llega el dolor de un tropiezo, entonces vuelve la vista atrás y comprende que su experiencia era la que ahora querría encontrar reflejada en sus indagaciones, que ahora ella misma sería ese objeto de deseo, de felicidad anhelada, que imagina en rostros ajenos. Pero ya es tarde, ahora le toca recomponerse, desesperarse, y volver a querer ser como ellos, para volver a quedarse ciega cuando le esté ocurriendo lo que luego deseará no haber perdido.
sábado, 1 de junio de 2013
Princesa Inca
Yo lo miraba como se mira un precipicio
nunca supe si él me miraba como un sueño o un camino
pero qué pasa cuando hemos dejado en la cuneta los versos y la esperanza
mil pájaros de hierro vuelan para despistar el suicidio
los ojos son canicas que entran en el alma
como entra el miedo
viernes, 24 de mayo de 2013
Anne Sexton
EL PECHO
Ésta es su llave.
Ésta es la llave para todo.
Preciosamente.
Soy peor que los hijos del guardabosque,
picoteando en busca de polvo y pan.
Aquí estoy intentando crear perfume.
Déjame tumbarme en tu alfombra,
en tu colchón de paja –lo que tengas a mano–
porque la niña en mí se está muriendo, muriendo.
No es que sea ganado para ser comida.
No es que sea una especie de calle.
Pero tus manos me encontraron como un arquitecto.
¡Jarra llena de leche! Fue tuya hace unos años
cuando habitaba el valle de mis huesos,
huesos bobos en la ciénaga. Pequeñas bagatelas.
Un xilófono quizá, con piel
recubriéndolo todo, torpemente.
Sólo después se volvió algo real.
Después me comparé a estrellas de cine.
Y no estaba a la altura. Algo entre
mis hombros sí lo estaba. Pero nunca suficiente.
Claro, había una pradera,
pero sin ningún joven que cantara la verdad.
Nada con lo que poder distinguir la verdad.
Sabiendo nada de hombres me tumbé junto a mis hermanas
y resurgiendo de las cenizas grité
¡mi sexo será traspasado!
Ahora soy tu madre, tu hija,
tu novedad –un caracol, un nido–.
Vivo cuando están vivos tus dedos.
Visto seda –cubierta para ser descubierta–
porque es en lo que quiero que tú pienses.
Pero para mi gusto es un tejido demasiado severo.
Así que dime lo que quieras pero recórreme como un escalador
pues aquí está el ojo, aquí la joya,
aquí la excitación que el pezón aprende.
Estoy desequilibrada –pero no estoy loca de nieve–.
Estoy loca en el modo en que las niñas están locas,
con una ofrenda, con una ofrenda…
Ardo del mismo modo que el dinero.
Ésta es su llave.
Ésta es la llave para todo.
Preciosamente.
Soy peor que los hijos del guardabosque,
picoteando en busca de polvo y pan.
Aquí estoy intentando crear perfume.
Déjame tumbarme en tu alfombra,
en tu colchón de paja –lo que tengas a mano–
porque la niña en mí se está muriendo, muriendo.
No es que sea ganado para ser comida.
No es que sea una especie de calle.
Pero tus manos me encontraron como un arquitecto.
¡Jarra llena de leche! Fue tuya hace unos años
cuando habitaba el valle de mis huesos,
huesos bobos en la ciénaga. Pequeñas bagatelas.
Un xilófono quizá, con piel
recubriéndolo todo, torpemente.
Sólo después se volvió algo real.
Después me comparé a estrellas de cine.
Y no estaba a la altura. Algo entre
mis hombros sí lo estaba. Pero nunca suficiente.
Claro, había una pradera,
pero sin ningún joven que cantara la verdad.
Nada con lo que poder distinguir la verdad.
Sabiendo nada de hombres me tumbé junto a mis hermanas
y resurgiendo de las cenizas grité
¡mi sexo será traspasado!
Ahora soy tu madre, tu hija,
tu novedad –un caracol, un nido–.
Vivo cuando están vivos tus dedos.
Visto seda –cubierta para ser descubierta–
porque es en lo que quiero que tú pienses.
Pero para mi gusto es un tejido demasiado severo.
Así que dime lo que quieras pero recórreme como un escalador
pues aquí está el ojo, aquí la joya,
aquí la excitación que el pezón aprende.
Estoy desequilibrada –pero no estoy loca de nieve–.
Estoy loca en el modo en que las niñas están locas,
con una ofrenda, con una ofrenda…
Ardo del mismo modo que el dinero.
miércoles, 3 de abril de 2013
Suscribirse a:
Entradas (Atom)