martes, 19 de febrero de 2013

Leopoldo María Panero

Hembra
Hembra que entre mis muslos callabas
            de todos los favores que pude prometerte
te debo la locura.
 
"El último hombre" 1984
 
Ars Magna
Qué es la magia, preguntas
en una habitación a oscuras.
Qué es la nada, preguntas,
saliendo de la habitación.
Y qué es un hombre saliendo de la nada
y volviendo solo a la habitación.
 
"Poesía" 1970 - 1985

miércoles, 2 de enero de 2013

J.A. Valente


Cómo se abría el cuerpo del amor herido...

Cómo se abría el cuerpo del amor herido
como si fuera un pájaro de fuego
que entre las manos ciegas se incendiara.

No supe el límite.

Las aguas
podían descender de tu cintura
hasta el terrible borde de la sed,
las aguas.

De "Material memoria"

sábado, 29 de septiembre de 2012

Los años de ti a mí

De nuevo se ondula tu cabello cuando lloro. Con el azul de tus ojos
cubres la mesa de nuestro amor: un lecho entre verano y otoño.
Bebemos lo criado por alguien que no era yo, ni tú, ni un tercero:
saboreamos algo vacío y último.

Nos vemos en los espejos del mar profundo y nos pasamos más de prisa las viandas:
la noche es la noche, comienza con la mañana,
me tiende junto a ti.


PAUL CELAN De "Amapola y memoria" 1952
Versión de José Luis Reina Palazón

jueves, 28 de junio de 2012

El cuerpo del amor se vuelve transparente, usado como fuera por las manos. Tiene capas de tiempo y húmedos, demorados depósitos de luz. Su espejo es la memoria donde ardía. Venir a ti, cuerpo, mi cuerpo, donde mi cuerpo está dormido en todas sus salivas. En esta noche, cuerpo, ilumindada hacia el centro de ti, no busca el alba, no amanece el cantor.

JOSÉ ÁNGEL VALENTE

lunes, 21 de mayo de 2012

Alejandra Pizarnik...

Los trabajos y las noches

Para reconocer en la sed mi emblema
para significar el único sueño
para no sustentarme nunca de nuevo en el amor
he sido toda ofrenda
un puro errar
de loba en el bosque
en la noche de los cuerpos
para decir la palabra inocente.



Fronteras inútiles

un lugar
no digo un espacio
hablo de
qué

hablo de lo que no es
hablo de lo que conozco


no el tiempo
sólo todos los instantes
no el amor
no

no

un lugar de ausencia
un hilo de miserable unión.



Cold in hand blues

y qué es lo que vas a decir
voy a decir solamente algo
y qué es lo que vas a hacer
voy a ocultarme en el lenguaje
y por qué
tengo miedo

martes, 8 de mayo de 2012

Intimidad.
Reconocible, apetecida,
resguardada.
Hay un desfiladero de momentos
tallados en los pliegues, recónditos
agujeros donde se refugian
la pérdida, el aullido, la palabra.
Placenta protectora que al arrullo
de los años va tejiendo la tela
de esa intimidad que es sagrada.
Nadie escucha ese eco
que dejan las pasiones en la piel,
es secreto el sonido del silencio,
la oscura cavidad en que se esconde
el latido primero,
la belleza que sola se sustenta
porque sola nació,
la luz de cada tarde y primaveras
de lluvia y campos y montañas,
el olor de ese miedo interminable,
la cadencia de cada despedida.
Intimidad, salvaje,
arrasadora soledad protegida,
invisible a los otros, secreta
creación de un infinito
de soplos, de deseos,
posos de vida
arrugados entre carne y agua.

lunes, 23 de abril de 2012

Pablo de Rokha

Epitalamio

Dios te ampare, mujer, inmaculada y triste como una flor que oliese a hojas caídas.

Universo, universo, universo, ave-niña, ilusión más ingenua, más ingenua aún, más ingenua que las cunas azules
cuando el sol clarea los pueblos fúnebres, melancólicos.

Tú que pastoreabas las palomas del lugar por cuatro reales...

Filosofando caminas sobre las tumbas del planeta-Winétt.

Reíste a los tres días de nacer, dulcemente de nacer, porque ya eras madre de lo creado y abuela de los muertos.

Paz, sonora canción nacida de un tajo hecho en la tierra, sin héroes  o niños divinos antes de ayer.
Y manas sangre de árbol-árbol con olor a surcos llenos de simiente.

Contigo el pánico florece y las tristezas dan frutos dulces.

E iluminas el camino hacia el hombre distante.

Desengañada te crees y tus días son cuentos para niños.

He aquí que eres máquina de nieve encendida.
Andas por los caminos de la vida y la muerte con el ritmo enorme que fluyen cantando a ciegas los fenómenos,
cantando a ciegas los fenómenos, cantando a ciegas los fenómenos.

Yo conozco, siento que tus raíces cándidas horadaron mi estupor...
Atardeciendo, cuando el farol invernal del crepúsculo alumbra lo melancólico, el porvenir de las tumbas lluviosas
e irremediables, la cara absurda del vacío, entonces, yo estoy, querida, deshojándote hoja a hoja... hoja a hoja...

Ejemplo de mujer casada, niña de octubre y mariposa, mi corazón se está incendiando a tus pies.

El cataclismo universal de tu agonía me tronchará los huesos marchitos y sentiré que moriré llamándote.

Soy tuyo entero, encadéname con sollozos y alimenta con besos golosos al animal feroz que elegiste por amo.