te llevaré bajo tierra y te enseñaré cómo aman las raíces de los árboles
miércoles, 2 de enero de 2013
J.A. Valente
Cómo se abría el cuerpo del amor herido...
Cómo se abría el cuerpo del amor herido
como si fuera un pájaro de fuego
que entre las manos ciegas se incendiara.
No supe el límite.
Las aguas
podían descender de tu cintura
hasta el terrible borde de la sed,
las aguas.
De "Material memoria"
sábado, 29 de septiembre de 2012
Los años de ti a mí
De nuevo se ondula tu cabello cuando lloro. Con el azul de tus ojos
cubres la mesa de nuestro amor: un lecho entre verano y otoño.
Bebemos lo criado por alguien que no era yo, ni tú, ni un tercero:
saboreamos algo vacío y último.
Nos vemos en los espejos del mar profundo y nos pasamos más de prisa las viandas:
la noche es la noche, comienza con la mañana,
me tiende junto a ti.
PAUL CELAN De "Amapola y memoria" 1952
Versión de José Luis Reina Palazón
De nuevo se ondula tu cabello cuando lloro. Con el azul de tus ojos
cubres la mesa de nuestro amor: un lecho entre verano y otoño.
Bebemos lo criado por alguien que no era yo, ni tú, ni un tercero:
saboreamos algo vacío y último.
Nos vemos en los espejos del mar profundo y nos pasamos más de prisa las viandas:
la noche es la noche, comienza con la mañana,
me tiende junto a ti.
Versión de José Luis Reina Palazón
jueves, 28 de junio de 2012
El cuerpo del amor se vuelve transparente, usado como fuera por las manos. Tiene capas de tiempo y húmedos, demorados depósitos de luz. Su espejo es la memoria donde ardía. Venir a ti, cuerpo, mi cuerpo, donde mi cuerpo está dormido en todas sus salivas. En esta noche, cuerpo, ilumindada hacia el centro de ti, no busca el alba, no amanece el cantor.
JOSÉ ÁNGEL VALENTE
JOSÉ ÁNGEL VALENTE
lunes, 21 de mayo de 2012
Alejandra Pizarnik...
Los trabajos y las noches
Para reconocer en la sed mi emblema
para significar el único sueño
para no sustentarme nunca de nuevo en el amor
he sido toda ofrenda
un puro errar
de loba en el bosque
en la noche de los cuerpos
para decir la palabra inocente.
Fronteras inútiles
un lugar
no digo un espacio
hablo de
qué
hablo de lo que no es
hablo de lo que conozco
no el tiempo
sólo todos los instantes
no el amor
no
sí
no
un lugar de ausencia
un hilo de miserable unión.
Cold in hand blues
y qué es lo que vas a decir
voy a decir solamente algo
y qué es lo que vas a hacer
voy a ocultarme en el lenguaje
y por qué
tengo miedo
Para reconocer en la sed mi emblema
para significar el único sueño
para no sustentarme nunca de nuevo en el amor
he sido toda ofrenda
un puro errar
de loba en el bosque
en la noche de los cuerpos
para decir la palabra inocente.
Fronteras inútiles
un lugar
no digo un espacio
hablo de
qué
hablo de lo que no es
hablo de lo que conozco
no el tiempo
sólo todos los instantes
no el amor
no
sí
no
un lugar de ausencia
un hilo de miserable unión.
Cold in hand blues
y qué es lo que vas a decir
voy a decir solamente algo
y qué es lo que vas a hacer
voy a ocultarme en el lenguaje
y por qué
tengo miedo
martes, 8 de mayo de 2012
Intimidad.
Reconocible, apetecida,
resguardada.
Hay un desfiladero de momentos
tallados en los pliegues, recónditos
agujeros donde se refugian
la pérdida, el aullido, la palabra.
Placenta protectora que al arrullo
de los años va tejiendo la tela
de esa intimidad que es sagrada.
Nadie escucha ese eco
que dejan las pasiones en la piel,
es secreto el sonido del silencio,
la oscura cavidad en que se esconde
el latido primero,
la belleza que sola se sustenta
porque sola nació,
la luz de cada tarde y primaveras
de lluvia y campos y montañas,
el olor de ese miedo interminable,
la cadencia de cada despedida.
Intimidad, salvaje,
arrasadora soledad protegida,
invisible a los otros, secreta
creación de un infinito
de soplos, de deseos,
posos de vida
arrugados entre carne y agua.
Reconocible, apetecida,
resguardada.
Hay un desfiladero de momentos
tallados en los pliegues, recónditos
agujeros donde se refugian
la pérdida, el aullido, la palabra.
Placenta protectora que al arrullo
de los años va tejiendo la tela
de esa intimidad que es sagrada.
Nadie escucha ese eco
que dejan las pasiones en la piel,
es secreto el sonido del silencio,
la oscura cavidad en que se esconde
el latido primero,
la belleza que sola se sustenta
porque sola nació,
la luz de cada tarde y primaveras
de lluvia y campos y montañas,
el olor de ese miedo interminable,
la cadencia de cada despedida.
Intimidad, salvaje,
arrasadora soledad protegida,
invisible a los otros, secreta
creación de un infinito
de soplos, de deseos,
posos de vida
arrugados entre carne y agua.
lunes, 23 de abril de 2012
Pablo de Rokha
Epitalamio
Dios te ampare, mujer, inmaculada y triste como una flor que oliese a hojas caídas.
Universo, universo, universo, ave-niña, ilusión más ingenua, más ingenua aún, más ingenua que las cunas azules
cuando el sol clarea los pueblos fúnebres, melancólicos.
Tú que pastoreabas las palomas del lugar por cuatro reales...
Filosofando caminas sobre las tumbas del planeta-Winétt.
Reíste a los tres días de nacer, dulcemente de nacer, porque ya eras madre de lo creado y abuela de los muertos.
Paz, sonora canción nacida de un tajo hecho en la tierra, sin héroes o niños divinos antes de ayer.
Dios te ampare, mujer, inmaculada y triste como una flor que oliese a hojas caídas.
Universo, universo, universo, ave-niña, ilusión más ingenua, más ingenua aún, más ingenua que las cunas azules
cuando el sol clarea los pueblos fúnebres, melancólicos.
Tú que pastoreabas las palomas del lugar por cuatro reales...
Filosofando caminas sobre las tumbas del planeta-Winétt.
Reíste a los tres días de nacer, dulcemente de nacer, porque ya eras madre de lo creado y abuela de los muertos.
Paz, sonora canción nacida de un tajo hecho en la tierra, sin héroes o niños divinos antes de ayer.
Y manas sangre de árbol-árbol con olor a surcos llenos de simiente.
Contigo el pánico florece y las tristezas dan frutos dulces.
E iluminas el camino hacia el hombre distante.
Desengañada te crees y tus días son cuentos para niños.
He aquí que eres máquina de nieve encendida.
Contigo el pánico florece y las tristezas dan frutos dulces.
E iluminas el camino hacia el hombre distante.
Desengañada te crees y tus días son cuentos para niños.
He aquí que eres máquina de nieve encendida.
Andas por los caminos de la vida y la muerte con el ritmo enorme que fluyen cantando a ciegas los fenómenos,
cantando a ciegas los fenómenos, cantando a ciegas los fenómenos.
Yo conozco, siento que tus raíces cándidas horadaron mi estupor...
cantando a ciegas los fenómenos, cantando a ciegas los fenómenos.
Yo conozco, siento que tus raíces cándidas horadaron mi estupor...
Atardeciendo, cuando el farol invernal del crepúsculo alumbra lo melancólico, el porvenir de las tumbas lluviosas
e irremediables, la cara absurda del vacío, entonces, yo estoy, querida, deshojándote hoja a hoja... hoja a hoja...
Ejemplo de mujer casada, niña de octubre y mariposa, mi corazón se está incendiando a tus pies.
El cataclismo universal de tu agonía me tronchará los huesos marchitos y sentiré que moriré llamándote.
Soy tuyo entero, encadéname con sollozos y alimenta con besos golosos al animal feroz que elegiste por amo.
e irremediables, la cara absurda del vacío, entonces, yo estoy, querida, deshojándote hoja a hoja... hoja a hoja...
Ejemplo de mujer casada, niña de octubre y mariposa, mi corazón se está incendiando a tus pies.
El cataclismo universal de tu agonía me tronchará los huesos marchitos y sentiré que moriré llamándote.
Soy tuyo entero, encadéname con sollozos y alimenta con besos golosos al animal feroz que elegiste por amo.
viernes, 13 de abril de 2012
De pronto tengo miedo,
el vacío se llena de serpientes
y mi cuerpo palpita atravesado
por una aparición de la mentira.
Presiento que estaré sola de nuevo,
va creciendo la angustia arrasadora
y no puedo pararla, es tu engaño
el que me está cubriendo de ceniza.
Ya no puedo mirarte sin leerlo
en tus ojos,
analizando todos y cada uno
de tus gestos, midiendo las palabras
que me enredan, porque siempre
me lían tus palabras.
Se va haciendo un infierno entre nosotros
pues afilas tu acero y me lo clavas
cada vez que nos vemos, sólo daño,
y desconozco aún tus intenciones.
Mi certeza se asienta en las entrañas,
imposible comer, limpiar, no vivo
sólo espero que digas la gran frase
que certifique mi intuición, mis temores.
Tu silencio, distancia e indiferencia
inflaman mi agonía, me intoxicas,
hasta que una noche tienes miedo
y decides hablar de tus verdades.
Nada cuadra con lo que yo veía,
el motivo era otro, no había engaño,
y me planteo entonces, ¿es posible
que me haya equivocado en las señales?
¿Ha fallado mi instinto, mi cuerpo que me avisa,
me traicionó la mente en este caso?
¿Cómo pude sentir con tanta fuerza
algo que según tú nunca ha ocurrido?
Quiero creerte, quiero,
que vuelva ya la calma a nuestro lecho,
tengo miedo
porque si me has mentido
sufriré ciegamente mientras quieras
y si ha sido mi mala fantasía
tengo miedo de mí, de mis fantasmas.
Me cierro de nuevo cuando empezaba a abrirme,
poco tacto has tenido, mucha rabia...
el vacío se llena de serpientes
y mi cuerpo palpita atravesado
por una aparición de la mentira.
Presiento que estaré sola de nuevo,
va creciendo la angustia arrasadora
y no puedo pararla, es tu engaño
el que me está cubriendo de ceniza.
Ya no puedo mirarte sin leerlo
en tus ojos,
analizando todos y cada uno
de tus gestos, midiendo las palabras
que me enredan, porque siempre
me lían tus palabras.
Se va haciendo un infierno entre nosotros
pues afilas tu acero y me lo clavas
cada vez que nos vemos, sólo daño,
y desconozco aún tus intenciones.
Mi certeza se asienta en las entrañas,
imposible comer, limpiar, no vivo
sólo espero que digas la gran frase
que certifique mi intuición, mis temores.
Tu silencio, distancia e indiferencia
inflaman mi agonía, me intoxicas,
hasta que una noche tienes miedo
y decides hablar de tus verdades.
Nada cuadra con lo que yo veía,
el motivo era otro, no había engaño,
y me planteo entonces, ¿es posible
que me haya equivocado en las señales?
¿Ha fallado mi instinto, mi cuerpo que me avisa,
me traicionó la mente en este caso?
¿Cómo pude sentir con tanta fuerza
algo que según tú nunca ha ocurrido?
Quiero creerte, quiero,
que vuelva ya la calma a nuestro lecho,
tengo miedo
porque si me has mentido
sufriré ciegamente mientras quieras
y si ha sido mi mala fantasía
tengo miedo de mí, de mis fantasmas.
Me cierro de nuevo cuando empezaba a abrirme,
poco tacto has tenido, mucha rabia...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)